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Sargeras Editar

  • Sargeras es el creador y líder de la Legión Ardiente. Fue uno de los campeones del Panteón, elegido para defender el mundo que los titanes habían ordenado. Sin embargo, su papel cambió con el paso del tiempo y ahora lucha contra todo lo que una vez defendió, tratando de destruir todas las almas mundo y vida del universo.

Por sus acciones se le considera el principal antagonista del universo Warcraft [3] [4]

Biografia Editar

Como todos los titanes, Sargeras nació de un alma-mundo madura en el interior de un planeta de la Gran Oscuridad. Fue el más poderoso de los guerreros del Panteón ostentando originalmente el título de "El Defensor" y el "más noble de todos" [5]. Como el resto de su especie, era altuista y puro de cozarón, incapaz de concebir el mal o la perversidad en cualquier forma [6]. Cuando los demonios aparecieron en el Vacío Abisal y comenzaron a amenazar el trabajo del Panteón al destruir los mundos que ellos ordenaban, Sargeras fue enviado a luchar contra ellos. Al principio Sargeras no tuvo problemas en derrotar a unos desorganizados e incompetentes demonios con facilidad pero pronto descubrió que algunos demonios utilizaban energías oscuras del Vacío. Sargeras sospechó entonces que detrás se encontraban entes malvados más poderosos que buscaban influir en el universo físico mientras movían los hilos desde el Vacío. La presencia de estos entes preocupaba a Sargeras pero continuó con su labor [7].

Para su consternación, Sargeras no tardó en descubrir que los demonios que había derrotado volvían al Vacío Abisal y renacían en nuevos cuerpos para continuar atormentando a los mundos de la Gran Oscuridad. El Panteón tomó conciencia sobre asunto e incrementó sus esfuerzos en acabar con ellos por lo que envío al inexperto Aggramar para ayudar a Sargeras en la lucha contra los innumerables ejércitos de demonios. Este mostró ser un estudiante aplicado y pronto se ganó la admiración de su maestro quien lo nombró su lugarteniente de confianza. Gracias a la ayuda recibida, Sargeras pudo estudiar más a fondo la naturaleza del Vacío y aprendió a manipular las energías mágicas de esta realidad caótica para crear una prisión-mundo conocida como Mardum en la que encerró a los demonios que había derrotado (aunque en Mardum los demonios se organizaron y obedecían a Ulthalesh, un nathrezim que los gobernaba con puño de hierro [8]). Las invasiones demoníacas se hicieron cada vez menos frecuentes y durante un tiempo ambos titanes trajeron la paz al cosmos [7

La traicion Editar

Sargeras y Aggramar decidieron separarse para poder abarcar así más terreno. En esta época Sargeras descubrió lo que tramaban los Señores del Vacío. En un remoto planeta de la Gran Oscuridad, Sargeras descubrío cómo un planeta infestado con monstruosas aberraciones conocidas como los Dioses Antiguos, que habían corrompido al alma-mundo que habitaba en el interior de la corteza. Sargeras descubrió en este mundo un cónclave de Natherzim que se habían establecido en el planeta y los interrogó sin piedad. Los demonios revelaron lo que si los Dioses Antiguos conseguían corromper el alma-mundo, nacería una criatura oscura inenarrable que sometería toda vida a la voluntad de los Señores del Vacío sin que el Panteón podria hacerle frente. Horrorizado y furioso Sargeras mató a los Natherzim y luego sabiendo que no había otra opción partió en dos el planeta con su mandoble, acabando con los Dioses Antiguos y el alma-mundo corrupta.

A continuación, Sargeras convocó al Panteón e informó a sus hermanos de lo que había descubierto. Los titanes reprendieron a Sargeras por su acción ya que consideraron que de haberlos avisado podían haber salvado al alma-mundo pero Sargeras estaba convencido de que sus hermanos no comprendían la gravedad de la situación al no haber presenciado y sentido el poder del Vacío como él lo había hecho. Su argumentación iba más allá y, antes de que el Vacío consiguiera corromper un alma-mundo y dominar el universo, era preferible acabar con cualquier vestigio de vida. Si la creación era imperfecta era preferible acabar con ella con la esperanza de que posteriormente la vida volviera a florecer una vez que la amenaza del Vacío hubiera sido aniquilada. Este punto de vista horrizó a los titanes que trataron de hacerle cambiar de parecer. Desesperado y con un sentimiento de traición Sargeras abandonó a sus compañeros, convencido de que nunca los haría entrar en razón. Fue la última vez que Sargeras fue considerado un miembro del Panteón por los suyos [7].

Nacimiento de la legión ardiente Editar

Mientras los titanes continuaban con su trabajo, Sargeras se retiró a meditar el soledad sobre el destino del universo. El miedo, la duda y la desesperación le abrumaron de tal manera que llegó a la conclusión de que la única manera de evitar que un universo defectuoso cayera en manos de los Señores del Vacío era purgarlo de todo rastro de vida. Así nació la Legión Ardiente. Sargeras sabía que necesitaría un ejército de modo que viajó a Mardum donde se hacinaban incontables demonios y donde la energía vil se había estado concentrando desde hacía eones. Sargeras rompió en añicos la prisión-mundo y libertó a los demonios en medio de una explosión de energía vil que lo envolvió y lo transformó en un terrorífico ser de puro odio. Durante el proceso de destrucción de Mardum, se rasgó el tejido situado en los límites entre el Vacío Abisal y la Gran Oscuridad, creando unas fauces ardientes de fuego esmeralda que permanecerían para siempre como eterno recordatoria de la traición del titán.

Sargeras imbuyó a las hordas de demonios con su poder, otorgándoles nuevas características como un aumento de su tamaño y de su inteligencia. Tras esto le pidió que tomaran una decisión y eligieran su unirse a él o ser destruidos [9]. La mayoría aceptaron, pero muchos se negaron bajo el liderazgo de Ulthalesh. En respuesta al desafío, Sargeras forjó una guadaña de acero vil con los fuegos de la destrucción de Mardum conocida como  [Ulthalesh, la Falce del Paso de la Muerte] y la usó para cosechar las almas de los demonios rebeldes y confinarlas en esa nueva prisión. Ulthalesh, el más fuerte de ellos, fue el último devorado [10].

Una vez que la rebelión fue sofocada, Sargeras ya tenía preparado su ejército de manera que sólo había que encontrar mundos con vida para comenzar su Cruzada Ardiente. Cuando los demonios llegaron al primer planeta habitado, acabaron con varias civilizaciones y extinguieron numerosas especies. Se trataba de un mundo ordenado por los titanes sin alma-mundo pero con un constelar al cargo de su vigilancia. El propio Sargeras acabó con él en un acto que fue percibido por Aggramar, el antiguo pupilo del titán caído, que se desplazó hasta el lugar y le pidió explicaciones a su antiguo maestro cuando vio la situación pero pronto se dio cuenta de que con palabras no iban a llegar a ninguna parte por lo que no le quedó más remedio que retarlo a un duelo. La batalla finalizó cuando las armas de ambos chocaron en una explosión de energía vil y arcana que las destrozó dejando a Aggramar seriamente herido. A duras penas consiguió retirarse e informar al Panteón de la traición de Sargeras [9].

Nihilam Editar

El Panteón y la Legión, ahora enemigos, se enfrentaron cerca de un planeta llamado Nihilam. Aman'Thul trató de convencer a su antiguo compañero de abandonar su cruzada demoníaca. Le habló de esperanza, de un alma-mundo muy poderosa que estaba desarrollandose en Azeroth que podría detener a los señores del vacío sin necesidad de acabar con la vida del universo. Sargeras escuchó atentamente pero no cambió de idea. Aggramar hizo un último intento deponiendo sus armas y tratando de persuadir a su antiguo maestro con historias de gloriosas batallas en las que ambos habían participado. Nada de esto hizo cambiar el semblante de Sargeras que con un aullido de rabia y dolor alzó su arma y la dirigió sobre Aggramar que recibió un golpe mortal que lo partió en dos mitades El resto del Panteón reaccionaron atacando todos a la vez a Sargeras pero no pudieron hacerle frente y también perecieron. EL titán caído proclamó entonces la victoria de su ejército y se propuso descubrir la localización de Azeroth para destruirlo antes de que fuera corrompido. Antes de eso Norgannon consiguió, sin que Sargeras lo supiera, poner a resguardo el espíritu de los titanes bajo una capa protectora, enviándolos a la Gran Oscuridad [7].